Tita Isabel

Tita Isabel, enséñame a que entre en mi pecho el sentir de la guitarra, igual que siento la lluvia cuando me cae en la cara.

Tita Isabel, enseñame el sonido de las palmas, igual que rompe el viento los pámpanos de la parra.

Por eso tita Isabel, profesora de mi alma yo aprenderé a tocar, a cantar y a hacer palmas, porque como ya te digo todo es posible hoy, aquí, bajo la parra.

tita Isabel