muerte de Federico

Tus ramas se doblaron pero tu fruto calló en campo abonado. Tus raíces no callaron, fueron creciendo más vivas como manantial que un día brotará bajo el arado. ¿Qué crimen cometiste? ¿Por qué te mataron? ¿Por tus ojos negros? ¿Por tu simpatía o por tu amor privado? Bordaste verdades que otros no decían, tu amor era puro como junco alado y quizá, Federico, por todos estos crímenes a ti te mataron.

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