el piano del rinconcillo

Algunas tardes, tardes lluviosas allí en la bella Granada Lorca dejaba la pluma su mente está muy cansada.

¿Donde irá García Lorca con su pelo tan moreno y su carita lavada?

Va buscando un piano para apaciguar la llama que está quemando su cuerpo y ni el «Aguita» lo apaga.

¡Oh! que bello rinconcillo es el bar de la Alameda, allí está el piano y a su «verita» se sienta.

el piano del rinconcillo